Sombras iluminadas, sombras diluidas.
Dividido en cuatro partes: entre el lenguaje de mi sombra, la clandestinidad de mi apellido, el retoñar de mi cuerpo y nadar entre tanta carroña.
¿Qué más da?
Ver disecar mi alma, derretir mis ojos, sentir llover sangre sobre esta tierra, versos e íntimas palabras, sobre mis inventivas.
¿Es que no ves es el eco de cada poro de mi piel consumido? por tanto y tanto hoy beso, desnudo mis recuerdos, aprendiz de mis miedos, esquema de la rutina. Es como…Tomar café o ir al baño, es pintar las paredes de lo cotidiano y a las calles de lo trivial.
¡Es de día, coño!
Flamboyán en el sol, la propia escoria, es delirante. Es como nacer, morir, es premorir intentando nacer, es algo, renacer, es morir otra vez, y nada más que ungir la luz de oscuridad, tabaco, de lujuria y embriagar de ron la noche que proyecta mi cuerpo, mi opacidad.
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