Ata nudos,
ata corazones,
entre maromas de insuficiencia,
la piel se irriga de sed,
de pensares inusitados,
de coincidecias a lo lejos.
Se arropa de urgencia
sucumbiendo en sufridas utopías.
Se ata a preludios,
quiere escapar,
se va descociendo,
se percata de que el teléfono tiene cáncer,
le diagnostica al cuerpo inercia.
Pretende huir,
oscila entre horrores y desaliento,
se desahucian pedazos,
se asedia de delirio,
se atora de desenfreno,
de deseos escarchados,
se desata.
No hay comentarios:
Publicar un comentario