

Abro los ojos,
mis certezas tambalean,
escociéndome en una sopa de ego;
en impulsos sicóticos,
aprehensibos en la credibilidad de mis manos,
que deponen mi inseguridad.
Abro los ojos,
yo allí, vestido de suspiros,
despellejado,en conversaciones superciales,
en una chueca aspa de firmeza,
recordando entrecortado,
orillando la envergadura,
dejando mis credenciales al espejo,
automutilandome en aguas turbias!
Abrí los ojos,
dejaba palpable el anonimato,
Tanta impaciencia hecha mimo,
tantas muecas despavoridas al otro lado,
tanto remar en a la orilla del río.
Sin precisar de opciones,
corrí , corrí, corrí a lo efímero...
Proximidad autodesligada,
perdía mis coordenadas en mi mismo,
hilaba la autoenesmitad de ese él en el yo,
y en la recepción,me resive mis ojos entumecidos,
me destruía en una esquinita de mi,
dejaba solo rastro de él,
mas no era yo,
entonces me desperté resignado,
bautizado de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario