CRUJIR LANZADO A LAS CALLES I
Una cucharada de la estreñida y estoica metrópolis,
es una versión de la percepción interoperatoria,
es el andar mal puesto en cualquier semáforo,
es caminar sin compasar,
compasar sin trascender.
semejante al crujir traducido en:
tufo, bola e ’humo, no ceder,
coñazos, traspiés, ceder, no ceder, péndulos,
distracciones,trucos aterrorizados
...y las posibilidades de salir, aun mas calvas;
bestia estrujando brillitos de plata en las calles.
CRUJIR LANZADO A LAS CALLES II
Hay un tire-hale de cucarachas mecánicas,
y automatizadas que yacen en el suelo
...Y el popular siempre a mi lado; literamente,
y Claro, claro que quieres mas y Tricom conectando los mundos,
y el futuro que es brillante,es Orange.
- Apropósito ¿cuántos mundos hay, si este no es el mundo?
quizás se refiere a las aventuras elegidas,
y el mundo creado en las calles con bondad destructora,
o a la destrucción del mundo creado con bondad, en las calles
de primitivos que salen de sus cajas de fósforos a lanzar pedradas.
A simple vista parece trivial,
que todo esto se vuelva una culebra
y que las cueros la martillen con su tacones
y que repliquen bocinas,
y haya escarabajos de trementina,
y relojes que pellizcan,
y que el tiempo haga un cumpleaños,
y que el mundo ruede,
y se conecte a otros mundos.
Es la selva del nuevo milenio; del siglo XIX,
en la avenida estrellada de maquinas de smoke
con su sublime revolver de chatarras,
atrapándome cada vez más.
La postura pierde su compostura,
en irrefutables tintineos de la cadencia,
la bestia de hojalata está hambrienta,
¡la bestia ingiere a la gente!
Escucho el crujir de las calles,
crecen en los contenes flores de hidrocarburo,
de las alcantarillas salen voces de ultra tumbas ,
una culebra que se bifurca como línea grisácea,
la fatiga se estaciona delante del jinete,
tal fuese una adoración a un talismán,
la culebra esta pariendo estampidas de demarcaciones futuristas,
en plena Ave. independencia,
a simple vista parece trivial, pero para mí es todo lo contrario.
La bestia no ambla,
le han cortado los pies,
se ha adherido con furia a la inercia,
se aferra al asfalto con gritos parturientos.
Le he echado un vistazo a los estándares y,
al carruaje de la cenicienta nunca le ha pasado esto.
CRUJIR LANZADO A LAS CALLES III
El sol de aluminio pretende derretir todo,
¡Qué maldito calor!
Esto amerita tragar burbujas en tubos,
abrevar la sed que hace florecer pingüinos y tortugas,
introducir un tapón a la boca, por este tapón,
¡A nuestra salud!
Sucumbiendo en la desesperación,
trato de entender el proceso,
como queriendo entender las voces ancestrales,
de comprender escenas que fallecen de cotidianidad,
¿En qué orden irán?
humo que empaña este cumulo motorizado,
calle que convulsiona en millas intactas,
la bestia tiene el esófago obstruido,
por niños vestidos de verde,
duendesillos con silvatos queriendo jugar a los carritos,
y nosotros, con la nariz entumecida de gasoil,
la paciencia se echa fresco, tiene menopausia
solo restos de un robot que hecha andar su nulidad,
transito que se abre a la angustia,
que destila gritos y alaridos a la tardanza,
un carro publico con aneurisma dentro de un ámbar,
la ciudad tiene una lagaña de vehículos.
CRUJIR LANZADO A LAS CALLES IV
Me echo andar con los huesos sofocados,
ya es tarde, no puedo cavilar.
Hay suspiros a destiempo,
alfombras cuadrúpedas,
se erige la oscuridad,
las bocinas abren su garganta,
como Luciano Pavarotti afeminado,
los nervios pujan,
la sangre se acelera,
se acelera el deseo de quemar la naves,
quiero ser Super Man más que nunca,
pero hasta super man se impacienta,
deseos de que un faisán me lleve pa’ la zona colonial,
de untar mantequilla al urbanismo,
de cortarle la cabeza a la bestia,
al animal en reposo.
Los ojos se arropan intermitentemente,
los vocablos y la frases peyorativas se trituran ante la irreverente música,
ganas desganadas que se vuelven sumisas;
gentiles a mi desesperación desarticulada,
en el sendero del tedio.
la ciudad se encuera y deja su esqueleto
¿cómo me las ingenio en esta isla estreñida, del acero que bosteza?
ya es tarde, no hay escalas,
me hecho andar,tengo los huesos sofocados,
uno, dos, tres, cuatro veces crujieron,
y no se cuantas veces mas crujirán
no puedo cavilar y quiero llegar en un santi amen.
By: Franco Onell Zaid
No hay comentarios:
Publicar un comentario